ORACIÓN DE SANTA TERESITA POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra
divina de salvar a las almas: protege a tus Sacerdotes en el refugio de tu Sagrado
Corazón. Guarda sin mancha sus manos consagradas que diariamente tocan tu
Sagrado Cuerpo, y conserva puros sus labios teñidos con tu Preciosa Sangre.
Haz que se preserven puros sus corazones, marcados con el sello sublime del
sacerdocio, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine. Aumenta
el número de tus apóstoles, y que tu santo amor los proteja de todo peligro.
Bendice sus trabajos y fatigas, y que como fruto de su apostolado obtengan la
salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona
eterna en el cielo. Amén.

ORACIÓN PARA LOS SACERDOTES

Oh Jesús, Eterno Sacerdote,
guarda a tus sacerdotes en el refugio de
tu Sagrado Corazón, donde nada pueda
hacerles daño.

Conserva libre de mancha sus ungidas
manos que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo y
sus labios rojos de tu Preciosa Sangre.
Mantén puro y divino sus corazones
sellados con las solemnes marcas de
tu glorioso sacerdocio.

Deja que tu amor los rodee y los proteja
de cualquier contagio del mal en el mundo.
Bendice sus labores con abundantes frutos
y que las almas de quienes han ministrado,
sean para ellos gozo y consuelo aquí en la tierra
y sean su hermosa y eterna corona en el cielo.
Amén.

Oh María, Reina del Clero,
ruega por nosotros. Obtén para nuestra Iglesia un
gran número de sacerdotes santos.

PRAYER for the PRIESTS

O Jesus, eternal priest,

saved to your priests in the shelter of your sacred heart, where nothing can hurt them.

Preserve stain-free their anointed hands that daily touch your sacred body and their lips red with your precious blood.

Keep pure and divine their hearts sealed with the solemn marks of your glorious priesthood.

Let your love surround and protect them from any contagion of evil in the world.

Bless their work with abundant fruit and that the souls of those to whom they  ministered, are for them joy and consolation here on Earth and a beautiful and eternal Crown in heaven.

Amen.

O Mary, Queen of the Clergy, pray for us. Obtain for our Church a great number of Holy priests.